Investigación y Desarrollo
Nuevo descubrimiento en el campo de la fertilidad femenina
14/05/2009.- En un estudio publicado en la revista ‘Science’, científicos del Baylor College of Medicine de Texas, describen dos enzimas cuya eliminación origina una serie de alteraciones que provoca incapacidad reproductiva en las mujeres, lo que ha ampliado el campo de investigación de los ovarios así como de sus.
A decir de JoAnne Richards, una de la autoras del trabajo,: “Existen otros genes que cuando mutan pueden bloquear la ovulación u otras actividades involucradas en lamaduración de los oocitos o en la formación del cuerpo lúteo. Pero estos son los únicos tan potentes como para bloquearlo todo”.
La investigación del equipo de trabajo se centró en un grupo de moléculas conocidas como MAP-kinasas, las cuales están involucradas en muchas vías celulares. Al interior de éstas hay un subgrupo relacionado con otras investigaciones de fertilidad, el cual está formado por ERK1 y 2. No obstante, el papel que juegan estas moléculas regulando los procesos que se dan en el ovario “no se ha analizado ni definido claramente aún”, apuntan los autores.
Para analizar y evaluar cómo funcionan dichas moléculas en las gónadas femeninas, los investigadores formaron dos familias de ratones de las cuales una carecía de ERK2 –esencial para el desarrollo folicular– y la otra carecía completamente de ERK1. Posteriormente cruzaron a los ejemplares.
Las hembras producto de la cruza y que carecían de ambas enzimas “no podían ovular y eran completamente infértiles”, explican los científicos. Los ovarios de los organismos adultos mostraban folículos preovulatorios pero no contaban con cuerpos lúteos, los cuales aparecen después del proceso de ovulación. Además, las secreciones hormonales no eran normales, “indicando la presencia de profundos cambios endocrinos”, añaden.
Análisis profundos mostraron que el bloqueo de ERK1 y 2 bloquearon el trabajo de la hormona luteinizante, la cual controla la remodelación del folículo y la división celular de la granulosa, además de la liberación del óvulo.
De acuerdo a Richards, durante un corto periodo de tiempo que va de los 30 minutos a las dos horas, ERK1 y 2 se activan y emiten señales para que la ovulación se realice de manera satisfactoria. Si las moléculas fallan, el óvulo no madura adecuadamente.
"Estos hallazgos podrían ayudar a esclarecer la naturaleza molecular que subyace a la patología ovárica y otras condiciones que provocan infertilidad en los seres humanos", concluyen Rajsesha Duggavathi y Bruce Murphy, especialistas en reproducción animal, en un editorial que acompaña al trabajo de Richards.
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