Ciencia Médica
Algas de agua dulce contra los tumores cancerígenos
25/10/2009.- La lucha que contra el cáncer se ha librado desde hace mucho tiempo ha llevado a los investigadores a introducirse en diversos campos de la ciencia buscando diversas posibilidades para erradicar este mal. Un estudio reciente realizado en Estados Unidos analiza una potente toxina producida por un alga de agua dulce llamada Euglena.
La toxina se descubrió de manera fortuita en el año 2002, cuando peces de un acuario comercial comenzaron a aparecer muertos sin existir causa evidente. Fueron tomadas muestras del agua y se llevo a cabo el análisis de sus componentes.
Los resultados obtenidos mostraron la existencia de especies de algas de agua dulce: Euglena sanguinea y E. granulata las cuales eran productoras de una toxina llamada euglenophycin, la cual es altamente venenosa para los peces. Fue este acuario el primero en presentar muerte de peces a causa de algas, sin embargo este evento ya había ocurrido otras 11 veces y hasta entonces se creía que estas especies de algas eran inofensivas.
Organismos unicelulares cuyo hábitat es acuático o sitios demasiado húmedos son invisibles, pero cuando llegan a formar estructuras complejas o colonias, alcanzan a ocupar grandes espacios.
Una vez que se tuvo aislada la toxina euglenophycin, los científicos llevaron a cabo pruebas de laboratorio, las cuales muestran claramente que el empleo de bajas dosis de esta toxina fueron suficientes para reducir el crecimiento de tumores y eliminar células cancerosas.
¿Cómo es que la toxina puede matar las células cancerosas?, gracias a su estructura molecular la cual es similar a la solenopsin, que es un compuesto venenoso de las hormigas coloradas y que está comprobado que reduce el crecimiento de los tumores cancerosos. Gracias a estos descubrimientos se están diseñando estudios para ser aplicados en el ser humano.
Algo relevante es que los estudios alrededor de esta toxina son recientes, por lo que sus posibles efectos solo se han comprobado en el laboratorio pero todavía no se corroboran en los seres humanos.
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