Investigación y Desarrollo

Fármaco de Pfizer ayuda a dejar de fumar a personas con enfisema

10/11/2009.- El producto comercializado por Pfizer conocido como Chantix, cuya sustancia activa es la vareniclina, resultó ser un efectivo y seguro medio para dejar de fumar para las personas que padecen enfisema o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

"Fumar es el factor de riesgo más importante para la aparición y el avance de la EPOC, y a los fumadores con EPOC les cuesta mucho más dejar el hábito que al resto de los fumadores", explicó a la agencia informativa Reuters Health el autor principal, doctor Donald Tashkin.

Y añadió: "Por lo tanto, es importante identificar cuál es la forma más efectiva de ayudar a esos fumadores y, finalmente, limitar el avance de la EPOC".

Actualmente se tienen pocos estudios sobre cuál es la mejor forma para dejar de fumar para los pacientes con EPOC y por consiguiente ninguno había probado la vareniclina y su efectividad, que de acuerdo a Tashkin, de la Universidad de California en Los Angeles, sería a la fecha, el único medicamento que ha demostrado una alta efectividad para dejar el cigarrillo.

Se estudiaron casi 500 fumadores que padecían EPOC desde leve a moderada y que fueron tratados con vareniclina o placebo a lo largo de 12 semanas. Posteriormente, fueron controlados durante 40 semanas sin tratamiento.

El promedio de edad era de 57 años, la edad en la que iniciaron a fumar fue a los 16 años; durante el último mes previo al estudio, habían fumado aproximadamente 24 cigarrillos diariamente.

Empleando análisis de aliento, se encontró que arriba del 40 por ciento de los pacientes que utilizaron vareniclina dejaron de fumar entre la novena y duodécima semana, lo que contrastó con menos del 10 por ciento del grupo que fue tratado con placebo.

Muchos pacientes que había dejado de fumar entre las semanas nueve y 52 recayeron. Sin embargo, un 19 por ciento del grupo que se trató con vareniclina mantuvo la abstinencia, a diferencia del seis por ciento de la cohorte que no utilizó el medicamento.

Se presentaron una serie de efectos adversos entre los cuales se encontraban las náuseas, los sueños anormales e insomnio.

Entre los efectos secundarios graves que fueron menos frecuentes en este grupo, se tuvieron pensamientos suicidas y dos personas murieron. Dentro del grupo control se tuvo el deceso de un participante.

"Los próximos estudios deberían apuntar a desarrollar más estrategias para lograr la cesación tabáquica y la abstinencia sostenida, dado que aún con la mejor terapia disponible, la tasa de recaída sigue siendo relativamente alta, de modo que al año del inicio del tratamiento, alrededor del 80 por ciento sigue fumando", concluyó Tashkin.

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