Ciencia Médica
La demencia avanzada, trastorno terminal aún desconocido
19/10/2009.- De acuerdo a un estudio encabezado por la doctora Susan L. Mitchell, del Hebrew Señor Life Institute for Aging Reserch, en Boston, la demencia avanzada es una enfermedad terminal la cual debe tratarse como cualquier otra en quienes la padecen.
En el caso de los pacientes con demencia avanzada, las infecciones y los problemas de alimentación se presentan con mayor frecuencia e indican el ocaso en la vida de las personas que lo padecen. Por desgracia, a muchos de estos pacientes se les practican intervenciones médicas molestas cuyos beneficios han sido cuestionados.
Lo que necesitan realmente es internación y atención de "confort", publicó en The New England Journal of Medicine el equipo de la doctora Mitchell.
"La demencia es una de las principales causas de muerte en Estados Unidos; afecta a unos 5 millones de estadounidenses, lo que se triplicaría para el 2050.
Sorpresivamente, poco se sabe sobre cómo mueren las personas con demencia", dijo Mitchell a la agencia noticiosa Reuters Health.
Los investigadores realizaron estudios en 323 personas que presentaban la enfermedad en estado avanzado.
"Esos pacientes desarrollaron un deterioro de la memoria tan grave que no podían reconocer a sus familiares, hablaban menos de seis palabras, estaban atados a la cama, dependían totalmente de terceros y sufrían de incontinencia", explicó Mitchell.
Del total de personas estudiadas, un poco más de la mitad falleció en un periodo de 18 meses.
De igual manera, el 86 por ciento presentó trastornos alimenticios, el 53 por ciento tuvo fiebre al menos una vez y 41 por ciento presentó neumonía. Aunado a estos síntomas, también fueron comunes tanto el estrés como la dificultad para respirar o el dolor.
Fue mínima la cantidad de pacientes que desarrollaron “problemas centinelas”, como infartos o accidentes cerebrovasculares.
El grueso de los pacientes falleció debido a infecciones, trastornos alimenticios o algún otro tipo de enfermedad asociada con la demencia, detalló el doctor Grez A. Sachs, del Indiana University Center for Aging Reserch, en Indianápolis, y quien no participó en el estudio.
A lo largo de los 90 días previos a su muerte, aproximadamente el 41 por ciento de los pacientes internados por demencia avanzada recibió al menos una intervención “molesta”, como lo es la intubación para alimentarse.
Sin embargo, en el momento de que los familiares se daban cuenta de que los pronósticos no eran halagadores, los pacientes dejaban de recibir esas intervenciones durante los últimos días de vida.
Los familiares, dijo Mitchell, tienen que saber qué esperar para el ser amado con demencia avanzada y que el pronóstico es "malo" para organizar los cuidados adecuados.
Sachs coincidió. Todas las personas alrededor de un paciente con este trastorno "deben reconocer y tratar la demencia avanzada como una enfermedad terminal que demanda cuidados paliativos", escribió el editorialista.
Estos cuidados paliativos o de “confort” tienen el fin exclusivo de aliviar o aligerar los síntomas, como el dolor o los problemas para respirar, y no tienen ninguna orientación curativa de la enfermedad.
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