Ciencia Médica
Cáncer pediátrico puede provocar problemas cardiacos a sus sobrevivientes
12/02/2010.- Quienes padecieron y sobrevivieron a cánceres pediátricos y que fueron atendidos con cierto tipo de tratamientos, corren un riego muy significativo de fallecer por algún problema cardiaco más adelante, de acuerdo a un nuevo estudio.
De manera puntual, los pacientes que fueron tratados con radioterapia en el corazón o con el medicamento de quimioterapia conocido como antraciclina fueron muchas veces más propensos de morir debido a problemas cardiacos que el resto de la población, de acuerdo al equipo de Florent de Vathaire, del Instituto Gustav Roussy, en Villejuif, Francia.
Los médicos actuaban con el conocimiento de que la radioterapia y la quimioterapia incrementan el riesgo de que una persona sobreviviente al cáncer pediátrico desarrolle otro tipo de cáncer posteriormente.
Estudios anteriores habían encontrado una relación entre la radioterapia y la enfermedad cardíaca, sin embargo ningún equipo de investigación se ocupó de la asociación entre una dosis de radiación y dicho riesgo.
El equipo estudió a cuatro mil 122 sobrevivientes de cáncer infantil los cuales fueron diagnosticados antes de 1986 en Francia y el Reino Unido. El grupo completo había sobrevivido al menos cinco años. Se dio un seguimiento promedio de 27 años, sin embargo en algunos casos fue de hasta 60 años.
Parte de los resultados mostraron que al final del 2002, habían fallecido 603 personas, esto se publicó en el Journal of Clinical Oncology.
Los sobrevivientes tenían más de ocho veces de probabilidad de morir que la población en general considerando una misma edad, sexo y en ambos países. Fueron 32 pacientes los que murieron por causas cardiacas, con un riesgo cinco veces más alto que la población general.
Los pacientes que recibieron al menos 5 grays de radicación en el músculo cardiaco, el riesgo de morir por causas cardiovasculares, fue 12 veces mayor. Y quienes recibieron más de 15 grays, el riesgo fue 25 veces mayor. El gray es la cantidad de radicación absorbida por peso.
En tanto, quienes recibieron al menos 360 miligramos de antraciclina por metro cuadrado de superficie corporal tenían cuatro veces más probabilidad de morir por causas cardiacas.
Los doctores Steven E. Lipshultz, de la Universidad de Miami, y M. Jacob Adams, de la Universidad de Rochester, indicaron que el equipo utilizó 5 grays como punto de corte lo cual no significa que dosis inferiores de radicación no causen daño, aunque si se reduce el riesgo.
Los investigadores piensan que aún es necesario realizar más estudios sobre cómo evitar daño cardiaco en los pacientes a los que se trata con radioterapia o el uso de antraciclina.
Por último, se considera mucho más importante la prevención en los pacientes con cáncer infantil y que finalizaron el tratamiento con altas dosis de radioterapia o de antraciclina, debido a que el primer problema cardiovascular que se presentaría en los sobrevivientes sería el paro cardiaco o la muerte.
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