Investigación y Desarrollo

Medicamento contra el cáncer ayuda a reducir la velocidad de desarrollo de la diabetes tipo 1

26/11/2009.- Investigadores de la Universidad de Indiana en Estados Unidos informaron que el Rituxan, fármaco empleado en el tratamiento del cáncer y la artritis reumatoide podría ayudar a disminuir el desarrollo de la diabetes juvenil o tipo 1.

El Rituxan obstaculiza la destrucción que lleva a cabo el organismo de las células que producen la insulina en el páncreas, señalaron los expertos.

"Lo que este estudio hace es abrir la puerta a toda una nueva forma de enfocar la diabetes tipo 1", dijo en una entrevista telefónica el doctor Mark Pescovitz, de la Indiana University, quien dirigió el estudio.

El nombre común del medicamento fabricado por Genentech es rituximab, y se diseñó con el fin de eliminar las células conocidas como linfocitos B, que aparecen en exceso cuando alguna persona padece linfoma.

Estas células están relacionadas con la destrucción autoinmune de las células y tejidos saludables que se produce en los pacientes que sufren de artritis reumatoide y en la diabetes juvenil, aunque en esta última aún falta realizar pruebas clínicas para corroborar el hecho.

Normalmente, cuando aparecen los primeros síntomas de la diabetes, entre el 80 y 90 por ciento de las células productoras de insulina ya fueron destruidas.

Los investigadores administraron Rituxan con el objetivo de salvar las células que aún se encontraban sanas, logrando que el organismo generara mayor cantidad de insulina. Sin embargo, el efecto fue desapareciendo y con él la producción de la hormona reguladora del azúcar en la sangre, en un porcentaje idéntico al de las personas que recibían placebo.

El responsable de la investigación mencionó no estar desilusionado. Y dijo que en un futuro nuevas pruebas demostrarán si el tratamiento constante con Rituxan o nuevos medicamentos logran estabilizar la producción de insulina.

"Cuando se observa el rituximab en pacientes con artritis reumatoidea, los pacientes requieren nuevas dosis con intervalos de cuatro a seis meses", indicó el autor.

Lo anterior no se llevó a cabo en la prueba, dijo Pescovitz, porque "en ese momento no sabíamos si funcionaría y si sería seguro. Por lo que apuntamos a un plazo de un año y un tratamiento de una sola dosis del fármaco. Obtuvimos lo que esperábamos ver".

Anualmente son diagnosticados alrededor de 15 mil niños y adolescentes en los Estados Unidos con diabetes tipo 1, de acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés).

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