Ciencia Médica

Tomar demasiada agua puede ocasionar enfermedad

02/01/2010.- Seguir una dieta donde se recomendaba tomar al menos cuatro litros de agua diarios para adelgazar de manera rápida le ocasionó la muerte a una mujer inglesa, la cual tomó cuatro litros de agua en menos de dos horas.

Sebastián Sevilla, médico el Hospital Universitario Austral, ante las dudas y sospechas que levantó el caso de la mujer fallecida, reforzó la idea de que al agua es primordial para el correcto funcionamiento del cuerpo humano: "Al menos el 50% del cuerpo está constituido por agua, esto incluye por ejemplo el contenido celular y el plasma de la sangre".

Sin embargo, el agua en exceso puede provocar un sinnúmero de problemas. Sevilla advierte que el correcto funcionamiento del cuerpo humano depende del balance eléctrico en el organismo que lo lleva a tener una carga neutra gracias a minerales y otras sustancias que tienen cargas positivas y negativas. Cuando la balanza se carga hacia alguno de los dos lados, se origina una serie de problemas de funcionamiento de los órganos de cuerpo.

Y agrega: "El agua y los electrolitos (las partículas con carga eléctrica) se mueven conjuntamente: el exceso de agua interfiere en el mantenimiento de este balance. Si se pierde mucho sodio o mucho potasio, por ejemplo, se puede perder este equilibrio".

"Dietas como la mencionada, hipocalórica y basada en agua, malnutren -resalta Sevilla-. No hay ingesta calórica ni reposición de minerales, pero se incorpora mucha agua, una combinación que favorece el desequilibrio eléctrico".

Si bien el organismo tiene la capacidad de manejar la cantidad de líquidos de una manera muy eficiente, tomar agua en demasía puede sobrepasar esta capacidad y con ello provocar hiponatremia, la cual produce un edema o inflamación por acumulación de agua en las células. Si este problema no es corregido a tiempo, puede llegar a provocar edema cerebral, puntualizó Sevilla.

Por el contrario, la deshidratación es aún más problemática para el cuerpo, se pierde agua de manera constante por medio de la perspiración (respiración de la piel), la transpiración y las excreciones. Cuando esta agua no se repone el cuerpo se deshidrata.

Lo anterior puede producir decaimiento, taquicardia y fiebre y llegar hasta la insuficiencia renal, que de no solucionarse a tiempo, puede ocasionar la muerte. Es por esto que Sevilla recomienda estar normohidratados: "Aconsejamos beber entre 2 y 2,5 litros de agua u otras bebidas e infusiones por día, de manera repartida, no de golpe. El cálculo se deduce de los ml/kg que pesa la persona. Este es el promedio para una persona sana, pero se ajusta a cada caso".

"Hay que tomar la cantidad de agua necesaria; sabemos que es malo tanto tomar menos de lo requerido como tomarla en exceso", concluyó.

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